martes, 16 de febrero de 2016

Marco Tulio Cicerón (106 a. C. - 43 a. C.) - Vida y obra.

Retrato de Marco Tulio Cicerón


Escritor, orador, político, senador, retórico, profesor, filósofo, abogado y cónsul. Pareciera ser que hablamos de un polímata más que de un filósofo simplemente. Así es, estamos hablando de Marco Tulio Cicerón, una de las figuras más destacadas de Roma, sobre todo en su época republicana. Nos adentraremos en el mundo del sentido común y la razón, alejándonos de los mitos y la religión a través de la rigurosidad y minuciosidad racional de este filósofo. Marco Tulio Cicerón no fue un filósofo que se alejaba de la sociedad para observar; al contrario, se mezclaba en ella y la ayudaba a través de la política. Llegó a convertirse en Senador de la República de Roma y escribió prolíficamente sobre los políticos de su tiempo y sus acciones. Veamos  una de las mentes más brillantes de Roma en estos apuntes. 

Referencias:

(1) Padre de Cneo Pompeyo Magno y formó parte del primer triunvirato de la República Romana.
(2) Para conocer las magistraturas o el cursus honorum véase Imperio Romano.


MARCUS TULLIUS CICERO



Infancia y juventud

Marco Tulio Cicerón nace en el seno de una familia rica de la provincia de Arpino, al sudeste de Roma. Su madre se llamaba Helvia y su padre tenía su mismo nombre Marco Tulio Cicerón. El hermano de Cicerón se llamaba Quinto Tulio Cicerón quien además se casaría con Pomponia (en un matrimonio arreglado por su hermano), que a su vez era la hermana del mejor amigo de Cicerón, Ático.  

Era muy aficionado a la poesía, pues ya tenía poemas dedicados a Poncio Glauco en tetrámetros. Cuando cumplió 16 años, el padre de Cicerón lo envío a completar su formación escolar a Roma, en la escuela de Filón. Hizo el servicio militar en el año 89 a. C. bajo la conducción de Pompeyo Estrabón(1) y en ese mismo año recibió su toga viril. Desde pequeño siempre mostró grandes habilidades para el estudio.

Educación

Estudió filosofía a manos de Fedro (140 a. C. - 70 a. C.), el epicúreo; Diodoto (60 a. C. - ????), el estoico; Filón de larisa (160 a. C. - 80 a. C.), el académico. Como vemos, Cicerón pudo ahondar en tres escuelas filosóficas diferentes. En términos de formación legal, Cicerón recibió la instrucción de Quinto Mucio Escévola (el augur) y cuando éste murió su maestro fue Quinto Mucio Escévola (el pontífice). 


Se sabe que Diodoto vivió en casa de Cicerón casi toda su vida enseñándole matemáticas y lógica. En sus últimos años padeció de ceguera, aunque seguía estudiando y aprendiendo de filosofía. Murió en el año 59 a. C. en casa de Cicerón.

Hijos

Su hijo menor nació el año 64 a.C. tenía el mismo nombre que él: Marco Tulio Cicerón, llamado también Cicerón el joven. Obviamente, Cicerón esperaba que su hijo fuera tan filósofo como él, pero para mala fortuna de Cicerón, su hijo se convirtió en cónsul y miembro del ejército de Roma.

Su hija se llamaba Tulia Cicerón quien nació el año 78 a.C. de la mano de su madre Terencia (esposa de su primer matrimonio). Aunque fue un matrimonio por conveniencia, Ciceró sufrió mucho la muerte de su hija en el año 48 a.C. 

Carrera legislativa

A los 25 años tuvo su primer caso donde defendió a Publio Quincio quien recibió el perdón, gracias a la magnífica elocuencia del discurso de Cicerón. Luego, en el año 80 o 79 a. C., Cicerón defendió a Sexto Roscio que era culpado de parricidio por un ciudadano favorito de Sila, Crisógono; gobernador de la República Romana. Nadie quiso defenderlo en un principio, pues era acusado por Crisógono quien era el favorito de Sila, pero Cicerón quiso defenderlo y consiguió ganar la defensa. Este éxito logró ubicarlo como cuestor en las magistraturas de Sicilia en el año 75 a. C.(2). En ese mismo año, Cicerón logra ganar otra juicio defendiendo a Quinto Roscio, uno de los comediantes más grande de esos tiempos. 

Sin embargo, antes de dirigirse a Sicilia, Cicerón, por miedo de que Sila quisiera tomar represalias contra él, viajó a Grecia alegando motivos de salud para encontrarse con el rey Antíoco de Ascalón en Atenas. Se identificó con la filosofía estoica y conoció a su amigo de toda la vida Ático, con quien mantendría una correspondencia. Cuando escuchó que Sila había muerto, Cicerón se dirigió directamente a Roma y comenzó un nuevo juicio esta vez acusando al tirano Verres por parte del pueblo siciliano. Al ganarlo, años más tarde Cicerón conseguiría uno de los cargos más importantes, la pretura. 

Antes de obtener la pretura, en el año 69 a.C., Cicerón defiende a Marco Fonteyo, quien sería un político romano culpado por los galos de concusión. Luego en el mismo año defendería a Aulo Cecina con un éxito impecable. 

Ascenso al poder

Como pretor en el año 66 a. C., Cicerón defendió a Aulo Cluencio en un caso de homicidio, y el mismo año pronunció un discurso contra Cátulo y en favor de los optimates (el partido conservador de Roma). Apoyó a Pompeyo en su lucha contra Mitrídates rey del Ponto, defendiendo la Ley Manilia que permitía a Pompeyo hacerse cargo de la guerra contra dicho rey. 

Catilina y el primer triunvirato

Ya antes de su polémico y exitoso escrito ''Catilinarias'', Cicerón, al postularse para cónsul el año 64 a. C. acusa a Catilina sobre algunos delitos cometidos en África y Roma. Toda esta información está registrada en In Toga Candida recuperada por Quinto Asconio Pediano.

En el año 63 a. C., Pompeyo, Cicerón y el partido optimate necesitaban ganar contra Lucio Catilina; un político aristócrata que pertenecía al partido popular y promovía medidas muy populistas para ser elegido como cónsul de Roma. Ese mismo año, su hermano Quinto Tulio Cicerón le manda una carta con el siguiente consejo:

''La gente, naturalmente, prefiere que se le mienta a que no se le preste ayuda''

Cicerón gana exitósamente frente a Lucio Catilina en las urnas para postularse a cónsul, y también cuando Catilina quiso conspirar para ganar el poder por la fuerza, puesto que Cicerón intuyó inteligentemente la conjura e hizo su escrito ''Catilinarias'' que tuvo un éxito increíble. Posteriormente, Cicerón mandó a asesinar a varios secuaces de Catilina, entre ellos Cetego. Entre aquellas Catilinarias, Cicerón no dejó su trabajo de abogado pues en esos intertextos también pudo defender a Publio Cornelio Sila y a Lucio Murena, ambos cónsules y amigos del orador. 

Julio César, quien apoyó a Catilina inicialmente junto con Craso, quiere gobernar pidiendo ayuda a los hombres más influyentes de Roma.  Cicerón no lo apoya debido al carácter militar que tenía César; sin embargo, a pesar de no tener el apoyo del filósofo, el lugarteniente Julio César crea el triunvirato (gobierno de tres). César lo invita a unirse a gobernar dentro del triunvirato, pero Cicerón lo rechaza por ser un gobierno inconstitucional. 

Controversias

Exilio de Cicerón

Publio Clodio era un político romano que era el más férreo rival de Cicerón. En el año 58 a. C., Clodio lo acusó de asesinar ciudadanos romanos cuando el filósofo era cónsul, específicamente cuando mandó a ejecutar a los secuaces de Catilina. Al verse en éste peligro, Cicerón recurrió a la ayuda de Pompeyo, el cual no pudo ayudarlo. Debido a esto Cicerón, por consejo de Pisón, huyó de Roma, mientras todos sus bienes fueron confiscados y subastados.

Apenas Clodio supo que Cicerón se fue, éste anunció el destierro del filósofo y que además nadie podía darle hogar a más de 12 millas de Italia. Cicerón se dirigió a Brindis y luego a Dirraquio. Cuando se encontraba allí, Clodio quemó su quinta y su casa, y edificó un templo que pasó a llamarse Libertad. La esposa de Cicerón huyó a la casa de sus parientes, pero sufrió la violencia eylel ataque constante de las bandas Clodianas. 

Regreso de Cicerón

Clodio comenzó a culpar a Pompeyo por algunas acciones cometidas en el ejército, y además por el apoyo que antes le tenía a Cicerón. Esto hará que Pompeyo se arrepienta y pida a Cicerón que vuelva a Roma. A los 16 meses Cicerón pudo volver a Roma, recibiéndolo el mismo Pompeyo, quien inmediatamente mandó a reconstruir su casa. 

''Mi corazón está alegre, más alegre que incluso en mis días de gloria, pero mi bolsillo está triste''

Clodio, antes de que llegara el filósofo, alcanzó a robar al hermano de Cicerón e incendiar su casa. A todas estas desgracias, el amigo de Cicerón, Ático, lo ayudó en todo lo que necesitaba. 

Este regreso no estuvo exento de críticas para la republica, pues Cicerón seguía con sus objeciones a algunas gestiones del consulado romano. Ejemplo de esto son los escritos De Haruspicum Responsis en el año 57 a. C. y De provinciis consularibus en el año 56 a. C.


Conflictos políticos

Cicerón intenta persuadir a Pompeyo para que se aleje de Julio César, pero sus acciones son infructuosas. De hecho, Pompeyo se une a César más que nunca, y Cicerón se ve obligado a aceptar defensas jurídicas que no quiere. Cicerón prácticamente abandonaría la vida pública en Roma por dedicarse a dichas defensas. 

En el año 52 a. C, Clodio murió tras pelear con la banda de Milón en las calles de Roma. Lamentablemente, Cicerón no pudo defender bien a Milón y perdió el caso. 

La lucha por el poder Pompeyo/César


Luego de esto, Pompeyo y César comenzaron a pelear por el poder de la República. Los dos querían obtener la aprobación de Cicerón, pero éste trató de mantenerse lo más alejado posible de la política. En el fondo, Cicerón estaba muy de acuerdo con Pompeyo, pero al invadir César Roma en el año 49 a. C., Cicerón huyó de Roma inmediatamente. Pompeyo muere a manos de Julio César tiempo después.

Julio César estaba desesperado porque necesitaba la aprobación de un senador para justificar su dictadura, y trató de convencer a Cicerón. Este finalmente accede a trabajar con César, esperando que vuelvan los antiguos valores de la república. En el año 45 a. C., la hija de Cicerón, Tulia, muere y esto le produce una gran pena que plasmara en sus escritos. 

Muerte del César

Trabajar en Roma le significó un período prolífico en escritura, pero también difícil pues el 15 de marzo del año 44 a. C., Julio César muere a manos del Senado de Roma. Cicerón se puso a favor de Cayo Octavio (el hijo adoptivo de Julio César), para poner al Senado en contra de Marco Antonio.

¿Por qué contra Marco Antonio? Porque este quería inmediatamente hacerse cargo del poder para ser el único gobernador. Aunque a Cicerón no le gustó el régimen de Julio César, el filósofo asegura que un régimen con Octavio sería mucho mejor que con Marco Antonio. 

Filípicas

Imitando al libro de Demóstenes ''Filípicas'', Cicerón arremete con el mismo título contra la imagen de Marco Antonio, esperando tener el mismo éxito que tuvo con Catilinarias. Lamentablemente, Cayo Octavio se une con Marco Antonio y con Marco Emilio Lépido para formar el segundo triunvirato. Sus filípicas no tuvieron efecto alguno.

Muerte

Cicerón se entera en la costa de Lacio de que hay una orden de asesinato contra él. Se esperaba que escapara así como lo hizo con Sila, pero no lo hizo; al contrario, aceptó su destino. Octavio no quiso ayudarlo y dejó que Marco Antonio proscribiera al orador, y que un soldado fuera a asesinarlo. Sus últimas palabras fueron. 

''Acércate soldado, no hay nada correcto en lo que estás haciendo, pero, al menos, córtame la cabeza correctamente''

Su cabeza y sus manos fueron expuestas en el foro para humillarlo y dejar constancia de que estaba muerto. Su hermano y su sobrino sufrieron el mismo destino, el único que sobrevivió fue su hijo Marco Tulio. 



Personalidad de Marco Tulio Cicerón

Era un intelectual que se caracterizaba por su arrogancia, ingenio, pero también por su timidez a la hora de hablar en público. Con la rama filosófica que se caracterizó más fue con el estoicismo; una filosofía que considera el bien como el alcance de la sabiduría y el dominio del alma. 

Pero no solo sabía del estoicismo, sino que también del epicureismo y de la escuela de los peripatéticos. De hecho, Cicerón consideraba que los textos de Aristóteles eran un ''río de oro del conocimiento''. El punto más álgido donde Cicerón se muestra estoico es luego de la muerte de su hija Tulia, sostenía una idea de la muerte muy similar a Séneca: la muerte como algo natural e inevitable. Por lo demás, Cicerón en una de sus últimas obras deja claro que sí cree en la existencia de los dioses. 

El escepticismo y la cautela que retrataban al orador, le servían mucho para su profesión de abogado que le dieron muchos éxitos en su carrera. Aunque también dijo:

''Si la responsabilidad de los jueces es siempre buscar la verdad en los juicios, la de los abogados es presentar argumentos sobre lo probable, incluso si no se corresponde exactamente con la verdad''.

De todas formas, fue uno de los mejores abogados de su época con una sabiduría e inteligencia envidiables. 



Obras de Marco Tulio Cicerón

No son pocas las obras de Cicerón, pues fue un escritor muy prolífico. Sus obras comprenden la oratoria, los discursos, la filosofía, la religión y la retórica. 

Discursos:

  • Pro Quinctio (Defensa de Quincio): Un discurso pronunciado con el motivo de defender a Publio Quincio de unas propiedades que le iban a ser arrebatadas (81 a. C.). 


  • In Verrem (contra Verrinas): Una serie de discursos en contra de Cayo Verrinas que era un gobernador de Sicilia, en el cual Cicerón fue su acusador (70 a. C.). 







  • In Catilinam (contra Catilina): Un discurso hecho en contra de Catilina, quien conspiraba para alcanzar el consulado de la república (63 a. C.).





  • De Domo Sua (Sobre su casa): discurso pronunciado en favor de los que recuperaron su casa y contra los que lo alejaron de ella (57 a.C.).









  • Philippicae (Filípicas): 14 discursos hechos en contra de Marco Antonio para que Octavio tomará las riendas de la república (44 a. C.).


Tratados:

  • Topica (Topicos): libro dedicado a Cayo Trebacio, jurista romano que pidió a Cicerón que le enseñara sobre lógica aristotélica (46 a.C.). 



Conclusión


La vida de Marco Tulio Cicerón no estuvo exenta de éxitos y glorias en su trabajo. Logró ganar el juicio en contra del propio gobernador de la república en ese momento (Sila), y desenmascaró las conspiraciones de Catilina. Sin embargo, las ambiciones políticas de sus enemigos pudieron más que sus escritos y terminó siendo asesinado por los mismos. Su muerte corresponde a la determinación estoica, que al mismo tiempo será el precedente con el cual se alineará Séneca y otros maestros de la escuela estoica. Me parece que la fuerte confianza que tuvo Marco Tulio Cicerón en sí mismo, lo llevó a creer que podía detener el poder militar y político de sus enemigos. Esta es una lección que muchos aprenderán, aunque otros igualmente lo intentarán. 

2 comentarios:

  1. Son loables sus discursos!!! Todo aquel que intervino con el poder en Roma, se entregó a la muerte rápida, sobre todo, quienes se asomaron al Senado.

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  2. Son loables sus discursos!!! Todo aquel que intervino con el poder en Roma, se entregó a la muerte rápida, sobre todo, quienes se asomaron al Senado.

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