sábado, 25 de junio de 2016

Marco Tulio Cicerón - De optimo genere oratorium (Del óptimo genero los oradores) (52 a.C.).

Ya hemos leído a Marco Tulio Cicerón hablando sobre lo importante que es la oratoria; sin embargo, ahora vemos un texto donde la opinión de Cicerón no es intervenida por los grandes oradores, sino que solamente por su subjetividad. Este es un tratado corto pero importantísimo en la historia de la oratoria, pues las contribuciones que hasta ahora se han hecho han servido para los más principiantes oradores. Veamos qué opina uno de los mejores oradores de la antigüedad. 

Referencias:

(1) Ático se refiere a la ciudad de Ática ubicada en la periferia al sur de Grecia.

Marco Tulio Cicerón
De optimo genere oratorium


Oradores y poetas

El orador nos dice que en la antigüedad se decía que habían tantos oradores como poetas. Sin embargo, la poesía tiene algunas divisiones como por ejemplo: 

  • Tragedia
  • Comedia
  • Épica (epopeya)
  • Lírica
  • Ditirámbica


En la tragedia cualquier cosa cómica es un defecto, mientras que en la comedia cualquier cosa trágica está fuera de lugar. Lo mismo pasará en los otros tipos de poesías. 

Esto, sin embargo, no ocurre en la oratoria, pues no tiene la misma división. ¿Por qué? simplemente porque se busca al mejor de los oradores y no al mejor de cada especie. En todo caso, el trabajo del orador es más integral que el del poeta porque éste (el orador) debe enseñar, deleitar y convencer. 

Formas de oratoria

Está más que claro que el orador debe ser una persona que hable natural y correctamente, debido a que esta es la única forma para que funcionen las metáforas. Se debe ser moderado en el uso de metáforas y guardar las correctas proporciones de las distintas diferencias que pueden surgir. Por lo demás, es imprescindible hacer buen uso de términos extranjeros y ser modesto en ellos. 

  • Si queremos enseñar, debemos ser perspicaces en las palabras.
  • Si queremos dar placer, debemos musicalizar las palabras. 
  • Si queremos excitar los sentimientos, debemos dignificar las palabras.

Todo esto debe estar en perfecta armonía y suavidad si queremos ser los mejores oradores. No podemos hablar de oradores de distintas categorías, sino más bien decir quien es mejor o peor. 

Oradores del Ático(1)

Las características mencionadas anteriormente son reunidas por uno de los mejores oradores de la antigüedad: Demóstenes. Los oradores áticos en general siempre cumplieron con estas condiciones en la opinión de Cicerón. Si hay un modelo a seguir para tener una buena oratoria, este sería Demóstenes con todas sus obras. 

En resumen, hablar de buenos oradores sería hablar ''aticamente'', pues Demóstenes es el mejor de los oradores. 

Podría pensarse que Tucídides también podría haber sido un candidato para ser buen orador, sin embargo, no reúne las condiciones, de enseñar o de deleitar; solo se preocupó de convencer. 

Conclusión

Otra de las apreciaciones más evidentes hacia los griegos. Cicerón no puede escapar de quienes han sido sus maestros intelectuales, pues ¿quién podría ignorar a los grandes pensadores griegos? En todo caso, creo que no hay nada más aparte de elogiar a los oradores áticos, para que podamos formarnos una figura del orador. Este no es el único libro que tenemos donde se habla de la oratori, aún nos queda uno dedicado al más grande orador: Brutus. 

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