sábado, 30 de julio de 2016

Marco Tulio Cicerón - De Finibus Bonorum et Malorum (Del supremo bien y el supremo mal) (Libro V: Crítica a los peripatéticos) (45 a.C.).

No contento con haber refutado el epicureísmo y el estoicismo, Marco Tulio Cicerón se enfrenta a una de las escuelas que tuvo más prestigio en la antigüedad: la Academia. Fundada por Platón alrededor del año 388 a.C., la Academia representó una de las más importantes escuelas de filosofía y ciencia en general. Rescataba por sobre todo las ideas del maestro Platón, poniendo énfasis en las matemáticas (sobre todo en geometría). ¿Qué podría criticar el orador a esta prestigiosa escuela? veámoslo en este quinto libro. 

De Finibus Bonorum et Malorum

LIBRO V: CRÍTICA A LOS PERIPATÉTICOS


Prólogo

Entramos a la nueva crítica de otra escuela muy conocida: La academia. Ya no tenemos a L. Torcuato ni a Catón el viejo para hacer el diálogo, sino más bien a tres personajes importantes en la vida de Cicerón.

Marco Pupio Pisón: cónsul de Roma que tuvo ciertas disensiones con Cicerón

Tito Pomponio Ático (o simplemente Ático): amigo personal de Cicerón

Lucio Cicerón: Primo de Cicerón.


La teoría de los peripatéticos

Cicerón, Ático y Lucio paseaban por la Academia cuando decidieron pasar a ver a su amigo Marco Pupio Pisón. Conversan largamente sobre las cosas que tenía la Academia y sobre los grandes personajes que salieron de allí.

En un momento del diálogo, Pisón le dice a Cicerón que hable sobre su opinión de la Academia, pero Cicerón le dice que sería mejor que él (Pisón) expusiera sobre la Academia, pues Pisón sabe mucho más y ha estado más tiempo dedicada a ella. 

Sin embargo, antes de hablar sobre la escuela platónica, Pisón hablará sobre los peripatéticos para luego hablar sobre la Academia. 

Sistema educativo

El sistema educativo de los peripatéticos se maneja desde tres partes: la naturaleza, el razonamiento y la conducta.

Naturaleza: El aporte de Aristóteles a la naturaleza lo hemos visto en sus tratados de naturaleza como La Brevedad de la vida, donde se explica la alimentación y el modo de vida de los animales. Teofrasto, otro peripatético, contribuyó con el conocimiento de vida de las plantas en general. 

Razonamiento: Los memorables tratados de lógica han sido claro ejemplo de que en la escuela peripatética, el razonamiento está más presente que nunca. 

Conducta: En los libros de política pudimos ver la preferencia de Aristóteles por una vida contemplativa; es decir, esa es la forma y la conducta que se debe tener. 

La felicidad o el supremo bien


Todos buscamos siempre la felicidad y el tema no era ajeno a los peripatéticos. Hay por lo menos tres clases de búsqueda del bien (o la felicidad) a través de las distintas escuelas filosóficas: Unos optan por el placer, otros por la ausencia de dolor y otros por la búsqueda de placer aunque no se consiga

Luego de conocer suficientemente la naturaleza, el hombre se inclinará por adoptar y a entender la virtud. La clave para entender la virtud es que ésta se basta a sí misma para ser feliz; esto será finalmente una persona sabia.

La verdad es que el fin de todo hombre es vivir conforme a la naturaleza, según lo que aclaman los peripatéticos. En efecto, todos los animales se aman a sí mismos, no hay nadie que se quiera a sí mismo. Ni siquiera podemos decir que no nos queremos porque queremos otras cosas u otra gente; es decir, que nos queremos en relación a otra cosa. Por ejemplo, amamos el placer a causa de nosotros y no a nosotros a causa del placer. 

La naturaleza dual

Queda claro que la naturaleza es en parte su alma y su cuerpo, y que este último es menos importante que el alma misma. El cuerpo mismo se adapta a la naturaleza existente, todas sus partes están hechas para vivir en ella (la naturaleza). 

Por otro lado tenemos el alma la cual su parte principal es la inteligencia. Esta tiene dos géneros principales: las virtudes involuntarias (engendradas por la misma naturaleza) y las voluntarias (que son originadas por el hombre). Cuando el hombre se quiere a sí mismo conserva todas sus partes sin despreciar nada.

La inclinación por la naturaleza la podemos ver incluso desde la infancia, pues los bebés siempre necesitan movimiento. Nunca pueden estar quietos y por lo tanto el alma desea el movimiento y no lo estático. Por otra parte, los niños no sólo notan los cambios de la naturaleza, sino que también perciben la moral; por ejemplo, cuando se avergüenzan de un mal acto o de ser vencidos. 

Estas últimas cosas morales siempre se buscan en sí mismas porque la piedad, la bondad, la liberalidad, la benignidad y la cortesía.

Crítica a la escuela peripatética

Luego de terminar Pisón con su exposición sobre la teoría peripatética, Cicerón es convocado a emitir su opinión sobre lo dicho. 

Habíamos dicho que la virtud se basta a sí misma y que por lo tanto la virtud es un bien, pues ésta representa la mismísima moral; esta será una persona sabia. Sin embargo, cuando busquemos al sabio ¿cómo podemos distinguirlo? nadie puede ser más sabio que otro, pues los sabios son sabios y no ''más o menos sabios''. 

Lo que quiere decir Cicerón es que nadie puede ser un poco sabio, o muy sabio, el sabio es sabio (no más ni menos). ¿Qué pasa cuando hay dos héroes que son sabios? ¿Acaso uno lo es menos que otro? 

Por otro lado, ¿qué pasará con un mendigo? Si la pobreza es un mal, entonces ¿el mendigo nunca será feliz aunque sea sabio? Recordemos que lo dicho por los peripatéticos establecía que el hombre siempre busca lo mejor para él, pero ¿qué pasa en esa situación donde el hombre es sabio, pero a la vez mendigo?


Conclusión

No es una crítica muy extensa como lo vimos en libros anteriores, pero sí es fundamental. Al parecer Cicerón no queda contento con el planteamiento de ninguna escuela filosófica de su época (aunque se le conoce por ser más adepto a la filosofía estoica).  La escuela peripatética fue la precursora de la obra de Aristóteles, e incluso intentaron mejorarlo adaptando cosas en la misma línea que el maestro. Esta escuela termina aproximadamente en el siglo III cuando se fusiona con el neoplatonismo. 

Aquí terminamos el último libro de ''De Finibus Bonorum et Malorum''. 

miércoles, 27 de julio de 2016

Marco Tulio Cicerón - De Finibus Bonorum et Malorum (Del supremo bien y del supremo mal) (Libro IV: Crítica al estoicismo) (45 a.C.).

¿Qué? ¿Acaso no era Marco Tulio Cicerón un estoico asumido al rechazar la filosofía epicúrea? pues al parecer no es así porque este libro trata sobre la crítica al estoicismo. ¿Será que a lo mejor el estoicismo no es tan idóneo como otro estilo de vida filosófico? Qué difícil será determinarlo porque se supone que el estoicismo tiene un modo de vida filosófico y moral mucho más alto que cualquier otro. ¿Qué será lo que puede criticar Cicerón? ¿Será que lo de los estoicos ya se ha propuesto, pero de diferente forma? ¿o es acaso solo una copia de otro modo de vida? Veámoslo. 

De Finibus Bonorum et Malorum

LIBRO IV: CRÍTICA A LA FILOSOFÍA ESTOICA


Las otras filosofías

Catón el viejo creía haber expuesto muy bien los componentes de los estoicos, pero Cicerón sigue con dudas y acotaciones. Las intenciones de Cicerón, no son acabar con la teoría estoica, pero sí resaltar que ciertamente esta filosofía no tiene diferencias con otras filosofías. 

En realidad, Zenón de Citio nunca cambió nada de la dialéctica, la conservó tal cual hacían los académicos y peripatéticos. Cierto asuntos los trató muy bien pero muchos también los abandonó. Un ejemplo de ellos es lo que trataron los peripatéticos como la exposición en la argumentación, la cual los estoicos no mencionaron pero si las otras cosas. 

El supremo bien para los estoicos

Conocimiento de la naturaleza

Unos de los primeros filósofos que habló sobre el supremo bien fue Polemon. Este filósofo estoico afirmaba que el supremo bien se encontraba en la naturaleza. 

Los estoicos dicen que este tipo de bien se encuentra de tres formas:


  • Vivir de acuerdo con la naturaleza
  • Vivir y observar los deberes intermedios
  • Vivir gozando de las cosas de la naturaleza


La primera está muy bien planteada, pues el sabio es quien vive con la razón y la naturaleza es la razón misma. En cuanto al segundo postulado, Cicerón no está de acuerdo con que se identifique el sabio con este dicho porque las cosas intermedias son cosas inacabadas y dignas de insensatos. Finalmente, la tercera implica que un concepto que ya habían trabajado Jenócrates y Aristóteles, ya que ellos dijeron que el hombre necesitaba servirse de las cosas naturales. 

Así, para los estoicos vivir conforme a la naturaleza es vivir conforme a la virtud. Sin embargo, ¿Cuando se deja el cuerpo? Los Estoicos rechazan los placeres del cuerpo, pero estos pertenecen a la naturaleza ¿cómo dejar los placeres si están con la naturaleza? 

¿Dejar la naturaleza?

Realmente, lo estoicos dejan de lado la naturaleza, sólo la consideran en un principio y luego ponen en primer lugar la virtud. Cicerón critica esta posición diciendo que no se debe olvidar la parte de la naturaleza, como si se tratara de la dualidad cuerpo/alma. 

Así mismo, los academicistas (alumnos de Platón) decían que los sentidos son despreciables una vez que se conoce el bien. En efecto, luego desechan las bases fundamentales que les ayudaron a conocer la virtud, lo cual no debería ser de aquella manera. 

Por otro lado, abandonar la naturaleza (que por lo demás es la única que nos indica lo que es placentero y lo que no) significaría no distinguir entre dolor y placer. Guiarse solamente por la virtud podría significar vivir una buena vida, pero no satisfactoria. En efecto, hay quienes viven conforme a la virtud, pero no necesariamente son felices. 

Disensión entre Aristón de Quíos y Zenón de Citio

Aristón de Quíos fue un filósofo estoico que finalmente se alejó de la escuela estoica prefiriendo el cinísmo. ¿Cuál fueron sus razones? básicamente que el estoicismo rechazaba la naturaleza como el bien. 

Aristón no estaba de acuerdo con reducir todo lo bueno a la moral, pues ¿acaso el cuidado de la salud, el cuidado de la familia, la administración del Estado, la ordenación de negocios o los deberes de la vida son despreciables? Para Aristón, quien adhirió a la filosofía estoica, la ausencia del dolor, de riquezas, de salud no era vivir bien en lo absoluto y los estoicos, prefieren esas ausencias por el bien de la moral. 

En palabras de Cicerón, vivir de riquezas y de hacer lo que a uno le da la gana era para Zenón de Citio ''monstruosidades'', pues, recordemos que todo esto era optar por el placer. 

Al final de esta conversación, Catón el viejo no acepta ninguna de las cosas dichas por Cicerón, pero no vemos ninguna respuesta por parte de Catón.


Conclusión

Ya vemos que Cicerón no adhiere a las conclusiones y teorías estoicas. Creo que es digno de considerar la objeción de Cicerón, pues las inclinaciones naturales son inevitables. ¿Preferirías ser infeliz pero complaciendo a tus principios morales? realmente es una difícil situación porque el pathos siempre es más fuerte, sobre todo en el tema de la familia. Cuidar de la familia será más fuerte que cumplir con la moral (digo esto en situaciones específicas). Lo que propone Cicerón es la combinación de la virtud, que es vinculada con el alma, y el cuerpo que está vinculado con la naturaleza. 

sábado, 23 de julio de 2016

Marco Tulio Cicerón - De Finibus Bonorum et Malorum (Del supremo bien y del supremo mal) (Libro III: Filosofía estoica) (45 a.C.).

Hemos enfrentado la filosofía epicúrea con la filosofía estoica; no obstante valdría preguntarse ¿y qué propone el estoicismo? Algunas pistas hemos recibidos de los dos primeros libros que significaron la defensa y la crítica de la filosofía epicúrea. Claro, el epicureísmo quedó resuelto como una filosofía de poco valor moral y profundamente utilitarista. Vimos que lo contrario del epicureísmo sería considerar la moral por sí misma y no por las recompensas y beneficios que traiga. Algo por cierto difícil incluso en nuestros tiempos donde todo se hace por algo. Veamos qué nos depara Marco Tulio Cicerón en este escrito.

Referencias:

(1) Zenón de Citio fue un filósofo griego fundador de la filosofía estoica. 
(2) En efecto, el dolor y las perturbaciones no pertenecen a la naturaleza porque ésta es racional. 
(3) En este sentido, no sea un término medio comprende lo contrario a la filosofía aristotélica, la cual pone a la virtud como un término medio. 
De Finibus Bonorum et Malorum

LIBRO III: FILOSOFÍA ESTOICA


Buscando el supremo bien

Queda totalmente refutada la teoría de que el supremo bien se encuentra en el placer. Ciertamente no fue difícil rebatir la teoría epicúrea del placer, pues ni esta misma acepta la dialéctica. ¿Cómo se puede defender una teoría o un argumento si no se apoya en la dialéctica? Imposible. 

Ahora toca hablar del estoicismo y para ello, Cicerón nos cuenta un diálogo que tuvo con Marco Catón, más conocido como Catón el viejo. Éste estaba en una biblioteca rodeado de libros sobre el estoicismo, cuando Cicerón lo sorprende y se ponen a conversar. 

La filosofía de Zenón de Citio(1)

Catón el viejo le dice a Cicerón que la moral es la única virtud y por lo tanto el único bien. 

Los animales, por una inclinación natural aborrecen todo lo que pueda destruirlos. Más allá del placer y el dolor, los animales y los seres humanos elegimos lo que nos da el bien estar para seguir viviendo. La salud es primero ante todo, pues eso sería una muestra de amor a sí mismo. 

Las inclinaciones del hombre

Puesto que el hombre en sus primeros años está inclinado por los principios de la naturaleza, una vez que adquiere entendimiento y razón comienza a elegir lo que es ordenado y armonioso. Este es el bien que debe ser alabado en el hombre. 

Básicamente, el supremo bien de los estoicos puede resumirse en un silogismo aristotélico:

Todo lo que es bueno es laudable
Todo lo que es laudable es moral
Lo bueno es moral 

La moral representa una vida de alabanza por las cosas buenas y justas. Este tipo de vida desprecia totalmente el mal como también su defecto; por lo tanto, la vida estoica rechaza todo tipo de dolencias, pues estas no dependen de nosotros. En efecto, la muerte y los accidentes no depende de nosotros, sino del azar. 

La naturaleza y el dolor

Un hombre fuerte no deja que los males lo afecten. El hombre estoico no deja que el dolor lo detenga, al contrario, el estoico no considera el dolor como un mal. El enojo, la angustia, la ira son pasiones que el estoico debe evitar, pues estas no están acorde a la razón.  

De acuerdo con la filosofía estoica, los dolores y perturbaciones del alma; enojos, tristezas, deseos, antojos o placeres no pertenecen en absoluto a la naturaleza(2). Estos solo serían errores de opinión y ligerezas de juicio; por eso, el sabio estaría libre de ellas. 

La virtud de los estoicos

Se puede llegara pensar que unos son mejores que otros, más buenos que otros y más malos que otros. Tal parece que hay personas que pueden ser comparadas; es decir, ''este sabio es más sabio que este otro''. Sin embargo, las acciones no tiene gradación, de hecho, la virtud no la tiene. Para los estoicos las acciones son malas o buenas, no hay término medio(3). 

Las virtudes y vicios se encasillan en los siguientes términos griegos:

Proegménon (preferidas): referidas a virtudes que son las más elevadas o las principales. Puede ser preferidas por las siguientes razones:


  • Por sí mismas
  • Por el efecto que producen
  • Por sí mismas y por su efecto

Buena fama: muchos quisieran tener buena fama, aunque muchos estoicos dicen que no vale la pena tenerla. Por otro lado, si es preferida por sí misma cuando se quiere quedar bien con los padres y con personas decentes. 

Conveniencia: en realidad esta preferencia es intermedia, pues se quiere por su efecto y también por sí misma. El justo hará lo que conviene a él y a los demás para que exista justicia. 

Amor por la familia: no queda indiferente pues siempre hay que tener amor a la familia, independiente del efecto que produzca. Es una reacción natural, tan natural como la constitución del cuerpo. 

Amor a los dioses: este tipo de preferencia se hace por sí misma porque incluso por los que vengan después hay que desearles el bien, y que los dioses los ayuden.

Amistad: la explicación es muy parecida al libro precedente. La amistad se debe querer por sí misma y no por el beneficio que esta tenga. 



Apopróegmenon (rechazadas): referidas a los vicios más ignominiosos. 



Conclusión

Con esta extensa explicación de lo que trata el estoicismo, debemos prepararnos para la refutación inminente de Cicerón en el próximo libro. Por cierto que este modo de filosofía parece ser más prudente que el de la filosofía epicúrea, aparte de también querer ser más noble. No ve el interés a través de las cosas, sino que las ve en sí mismas. En mi opinión, es lo más acertado que podemos hacer. La vida es dura, pero somos nosotros finalmente quienes decidimos si nos afectará o no. Por otro lado, la dificultad que esto requiere es inmensa. ¿Sería usted estoico?

viernes, 22 de julio de 2016

Marco Tulio Cicerón - De Finibus Bonorum et Malorum (Del supremo bien y el supremo mal) (Libro II: Crítica al epicureísmo) (45 a.C.).

En el libro I de De Finibus Bonorum et Malorum descubrimos ciertos aspectos de la teoría epicúrea, su crítica por parte de Marco Tulio Cicerón y su defensa por Lucio Torcuato. La teoría fue tan extensamente explicada que sólo queda la crítica por parte del orador para establecer la diferencia entre lso dos modos de vida irreconciliables (en ciertos aspectos): estoicismo y epicureísmo. Quizás aquí podamos responderá la pregunta ¿La sabiduría no es deseable si no es placentera? Claro, será respondida en base a la opinión de alguien que prefiere mucho más el estoicismo que el epicureísmo. Veamos que nos tiene que decir el gran orador. 

Referencias:

(1) No hay mucha información de Jerónimo, salvo en los libros de Cicerón y Diógenes Laercio.
(2) Parece haber dos clases de placeres: el primero en movimiento que es experimentado en el momento; y el otro que es cuando dura en el tiempo (placer estable). 
(3) Los romanos decidieron que los cónsules siempre debieran ser dos porque así uno podría moderar el poder del otro.
(4) En el libro anterior, en la sección del hombre epicúreo. 

De Finibus Bonorum et Malorum

LIBRO II: CRÍTICA AL EPICUREÍSMO


Cicerón pone en claro que no le gusta parecer un gran filósofo refutando argumentos, sino que más bien quiere ser moderado debatiendo punto por punto lo planteado. 

Conceptos a rebatir

Definición 

Se vuelve a refutar el concepto de definición porque Epicuro lo rechazaba totalmente; sin embargo, Cicerón asegura que el mismo Epicuro lo utilizaba sin darse cuenta. Esto queda claro, pues es obvio que para saber qué es el placer es necesario definirlo bien. 

Inmediatamente, Torcuato defiende a su maestro diciendo que el concepto de placer no es necesario definirlo: todos saben lo que es el placer. Pero Cicerón insiste que ni el mismo Epicuro entiende bien su propio concepto. 

Hubo en Grecia un filósofo muy destacado que también habló del placer. Su nombre era Jerónimo de Rodas(1), quien decía que el placer era ausencia de dolor. El filósofo también decía que el placer no debía buscarse por sí mismo porque una cosa es carecer de dolor y otra es estar alegre. Torcuato acepta a regañadientes esta definición y siguen la discusión.

Es claro que cuando se tiene sed y ésta se sacia se siente cierto placer, pero ¿qué pasa luego de saciar la sed? ¿Acaso no es el mismo placer que se experimentó al momento de aplacar la sed? Torcuato nos dice que no es el mismo placer, es uno diferente. El segundo placer es un placer estable, mientras el que se experimentó al momento de aplacar la sed está en movimiento(2)

Término medio entre placer y dolor

Sin embargo, decíamos en el libro anterior que la ausencia de dolor es el placer supremo. ¿Será lo mismo la ausencia de dolor que el placer supremo? Torcuato cae en un error, pues la ausencia de dolor ya no es el placer supremo, sino más bien un placer estable

Cabe preguntarse, cuando no sentimos ni dolor ni placer ¿estamos en un estado de placer supremo? Pongamos un ejemplo, quien prepara vino sin tener sed, ¿se encuentra en el placer supremo? Torcuato no responde a esta pregunta, y pide que en vez de hablar dialécticamente, se hable por medio de la oratoria, aunque ese es precisamente el problema de Epicuro, pues de mucha exposición oratoria no analiza los puntos en que está débil. 

Además, la obstinación de aceptar la dicotomía placer/dolor nos llevaría a tener una vida en exceso, pues, según los epicúreos, vivir bien sería vivir con buen gusto, pero no todos los con buen gusto viven bien porque, en la antigua Grecia, estos sibaritas terminaban vomitando encima de la mesa tratando de colmar todos sus placeres. 

Debe existir un término que excluya el placer para vivir una vida moderada y no llena de excesos. En todo caso, si el supremo placer es ausencia de dolor ¿por qué no el supremo dolor es ausencia de placer? (cosa que los epicúreos nunca tomaron en cuenta).  

División de los deseos

Para Cicerón, la división de los deseos de la filosofía epicúrea en:

Naturales y necesarios
Naturales e innecesarios
Artificiales e innecesarios

Es errónea pues está fragmentando dos grandes géneros: naturales y artificiales. Lo correcto hubiera sido ordenar entre deseos naturales y artificiales. 

Las pasiones necesitan límites

Esto también lo decía el filósofo Epicuro, pero en el libro anterior habíamos visto que la pasión sólo podría llevar al dolor. Para Cicerón, las pasiones no pueden tener límites pues son esencialmente malas; por ejemplo, sería absurdo decir que alguien es moderadamente adúltero. 


Otros autores que hablaron sobre el placer

Epicuro no fue el único que habló sobre el placer, también estuvieron otros griegos hablando de él, incluyendo a Platón y Aristóteles, pero a estos últimos los veremos después. 

Aristipo de Cirene

Fundador de la escuela cirenaica, Aristipo postulaba que el placer era el bien mismo. Para éste filósofo, el supremo bien no es nada más ni nada menos que el mismísimo placer. Básicamente, mientras más placer, mayor felicidad habrá en el hombre. 

Jerónimo de Rodas

Por otro lado teníamos al ya mencionado Jerónimo de Rodas, quien postulaba que el supremo bien era la ausencia de dolor. 

Carnéades de Cirene

Otro filósofo de la Academia quien postulaba que el supremo bien es la inclinación natural.

Todos estos autores a los ojos de Cicerón están equivocados, pues el placer no puede estar al lado del supremo bien. De hecho, no es el placer el que determina el bien, sino la razón. 

Cicerón lanza una fuerte crítica a toda la escuela cirenaica, diciendo que esta considera al hombre como una bestia que de lo único que debe preocuparse es de satisfacerse, pensando sólo en sí mismo. Por el contrario, Cicerón nos dice que lo importante en la filosofía es la virtud y aquella sólo se puede lograr bajo el principio aristotélico: comprender y obrar. 

La moral estoica contra la moral epicúrea

La moral, de acuerdo con las palabras de Cicerón, existe de manera independiente de la ventaja o de la desventaja que pudiera proporcionar. En otras palabras, la moral es un concepto que se prefiere en sí mismo y no por el placer que produzca. 

Por otro lado, la moral no está relacionada con el placer, pues el placer sólo se relaciona con los sentidos. Como decía Platón en el Fedro:

''La vista es el mejor de los sentidos, pero con él no vemos la sabiduría''

Encima de esto, la moralidad es importantísima y más elevada que el; por ejemplo, imaginémonos la situación de Pompeyo Magno, quien en el año 50 a.C. (antes de su rivalidad con Julio César) no tuvo compañero como cónsul(3). Esto quiere decir que Pompeyo podría haber hecho todo tipo de injusticias teniendo el poder como cónsul; sin embargo, no lo hizo porque era uno de los romanos más moderados de toda la República. 

Un ejemplo más fácil sería este: imaginemos que un amigo nos encarga la herencia de su hija. Debemos pasar esa herencia a la hija, pero, si seguimos nuestros impulsos naturales (como el placer) ¿qué deberíamos hacer? si nos quedamos con la fortuna seremos epicúreos porque seguiríamos la lógica del placer. 

¿A quienes recordamos más?

Grecia y Roma tiene a sus héroes y estos han hecho todo por salvarla de todas sus invasiones. En todo caso, no sólo los héroes guerreros, sino que también legisladores, estrategas o administradores, son recordados por sus grandes hazañas; la historiografía los registra. 

En cambio, ¿recordamos a quienes se colmaron de placeres todo el tiempo? es más digno de alabanza un hombre que da la vida por su patria, a quien da la vida por los placeres, pues lo último no tiene nada de noble. 

Utilidad y placer confrontados... 

Ciertas situaciones difíciles nos hacen replantearnos el placer y la utilidad. El amor, según Cicerón, es ver colmado de placeres a esa persona que amamos, a pesar de que a nosotros no se nos de ningún provecho. Un epicúreo podrá decir que para él o ella será placentero tener tales sentimientos, pero no olvidemos que la filosofía epicúrea se basa en el utilitarismo; es decir, si el placer me es más provechoso, tendré que elegirlo. 

Lamentablemente, para un epicúreo la amistad durará mientras dure la utilidad. ¿Qué clase de amistad podría ser esa basada en la utilidad? El mismo Torcuato nos dijo que la amistad debe buscarse por su utilidad(4). Si hemos de ser buenos amigos, entonces amémonos por nosotros mismos y no por las utilidades de dicha amistad.  


El fin de los hombres

Si fuera porque el placer sea el bien supremo, entonces lo animales son los seres de mayor alabanza que existen. ¿Tendremos que volver a ser animales para ser felices? El hombre, dice Cicerón, está para cosas más altas a construir y hacer. 

Finalmente, Cicerón le pide a Torcuato que no piense ni siquiera en los héroes de la antigua Grecia, sino que solamente piense en los héroes de Roma y vea si alguno de ellos ha sido alabado por procurarse placeres. A este respecto, Torcuato no responde, pero da a entender que el diálogo aún no termina. 

Conclusión

Una fuerte crítica al epicureísmo y al placer en todas sus formas que en todo caso, nada más se esperaba de un estoico. Pero, ¿dónde está el placer finalmente? ¿acaso nada es querido por sí mismo a menos que tenga placer? Si el placer está unido a la utilidad, entonces nada sería gustoso por sí mismo, sino que por su utilidad. Verdaderamente, Torcuato tendrá una difícil defensa de su maestro porque hasta ahora, lo dicho por Cicerón parece irrefutable. Sin embargo, en el próximo diálogo ya no estará Torcuato. 

martes, 19 de julio de 2016

Marco Tulio Cicerón - De Finibus Bonorum et Malorum (Del supremo bien y del supremo mal) (Libro I: Filosofía Epicúrea) (45 a.C.).

Escrito en un mes y medio, ''Del supremo bien y del supremo mal'' reúne el estudio de dos filosofías antiguas muy bien estudiadas por Marco Tulio Cicerón: Epicureismo y Estoicismo. Es una lucha entre los placeres materiales y el alcance de la virtud por sobre todas las cosas. Ya nos quedó claro en Paradoxa Stoicorum la preferencia de Cicerón en cuanto a la filosofía estoica y sus principios. Este tratado consta de cinco libros y es el más largo junto con las Cuestiones Tusculanas. Por otro lado, el análisis de este primer libro comprende gran parte de la filosofía epicúrea; su crítica y su defensa.

Referencias:

(1) Filósofo griego y fundador de la escuela de su mismo nombre. 
(2) Los cirenaicos, quienes pertenecían a una escuela filosófica hedonista, sí admitían un estado intermedio llamado Aponía que consistía en la supresión completa del dolor. Para Epicuro, la Aponía no era un estado intermedio, sino más bien el placer supremo. 
(3) Tanto era así, que el mismo Epicuro dejó su casa en testamento a sus amigos. 


De Finibus Bonorum et Malorum


LIBRO I: FILOSOFÍA EPICÚREA

Cicerón comienza mostrando su enojo por aquellas personas que dicen que es mejor dedicarse a otra cosa y no a la filosofía. Pero también demuestra su enojo frente a quienes dicen que la cultura griega es mejor que la romana. 

En todo caso, el orador nos dice que siempre será mucho mejor tener las dos culturas como consideración para servirse mucho más en el ámbito filosófico. 

Luego de poner fin a dicho planteamiento, Cicerón comienza a analizar qué es el bien y qué es el mal. Para eso, el orador partirá analizando la filosofía de Epicuro(1)


Crítica a la filosofía epicúrea

La filosofía epicúrea consistía en alcanzar la satisfacción personal en sí. Se ignoraban todas las otras cosas en sí como la virtud y la ciencia, pues, decía Epicuro, estas no son deseables en sí. 

Cicerón cuenta una conversación que tuvo con L.Torcuato, pues éste le reprochaba el porqué de su disgusto con Epicuro (Cicerón no era partidario de esta filosofía). 

Física

Primero comienzan hablando de la física epicúrea que en realidad es una pequeña modificación a lo que decía Demócrito de los átomos. 

Recordemos que para Demócrito los átomos eran cuerpos indivisibles que se encontraban en el vacío, cosa que ni Platón ni Aristóteles podían concebir (ya que no admitían el vacío). Cuando los átomos se reúnen en el vacío dan orígen a todo lo que existe. 

A esta teoría, Epicuro decía que esos ''átomos'' tendían a ir haci abajo al igual que todos los cuerpos en la tierra. Ahora, si es así, ningún átomo con otro podría tocarse, pues todos estarían en dirección hacia abajo. A esta objeción, Epicuro nos decía que lso átomos al dirigirse hacia abajo tenían una leve inclinación, y que con esta inclinación se reunían y daban origen a todo lo que conocemos. 

Está, de acuerdo con Cicerón, es la explicación más pueril porque ni siquiera explica la causa de dicha inclinación en los átomos. 

Lógica

Aquí Cicerón es mucho más duro, ya que Epicuro suprime una de las cosas más importantes en la lógica como la definición. No habla sobre la división ni la partición ni la conclusión de las oraciones. 

Atracción hacia la gente

En tiempos de Cicerón, la filosofía epicúrea fue una de las más aceptadas por la gente. Esto se debía en parte a que dicha filosofía tenía mucha preocupación por el placer, lo que la hacía atractiva. Por otro lado, era fácil de comprender y sus escritos estaban disponibles para todos

Defensa a la teórica epicúrea

Luego de las críticas anteriores a la filosofía epicúrea, Torcuato quiere sostener una argumentación con Cicerón sobre el placer. 

Placer y dolor

Primero que todo Torcuato le explica a Cicerón que Epicuro establecía que el placer era el supremo bien y el dolor era el supremo mal. Esto se basa en la naturaleza (o más bien instinto) tanto de los hombres como de los animales, pues, ambos se alejan del dolor cuando lo sienten.

Ahora, esto no es meramente sensitivo ni mucho menos solamente instintivo, sino que también racional. En efecto, no será complicado pensar que la miel es dulce y preferible al fuego que quema y daña. Cuando se sacia la sed y el hambre, inmediatamente viene una sensación de placer la que sería la preferida por los hombres. Es así que Epicuro no quiso admitir un término medio entre el dolor y el placer(2)

Nadie huye al placer y nadie quiere el dolor de por sí, a menos que este mismo dolor sirva para lograr un objetivo mejor (en otras palabras, para encontrar otro placer). Por ejemplo, hacemos ejercicio, que a veces suele ser doloroso para alcanzar la satisfacción y el placer de estar saludables. En una oración:


''Se deben evitar los placeres para conseguir otros mucho mejores, y se deben evitar los dolores para evitar sufrir otros más graves''

Los antepasados de Torcuato

En una oportunidad, un antepasado de Torcuato tuvo que asesinar a un pirata para salvar su propia vida. Tuvo que hacerlo porque era una situación de vida o muerte y en presencia de todos los ciudadanos.  

Anécdota de Crisipo de Solos

En efecto, Crisipo era la figura estoica más reconocida en toda Grecia, y además era un férreo detractor de la filosofía epicúrea. Existe una estatua de Crisipo donde aparece él extendiendo su mano. Crisipo estaba discutiendo con un filósofo y le decía lo siguiente:

Crisipo: ¿Acaso tu mano siente algo en este momento?
Filósofo: Absolutamente nada. 
Crisipo: Pero si el placer fuera un bien lo desearía. 
Filósofo: Claro.
Crisipo: Por lo tanto, el placer no es un bien. 

Obviamente, Torcuato nos dice que la mano no puede desear el placer porque no tiene la propiedad de desear, por lo que Crisipo estaría equivocado. 

En fin, el supremo bien será considerado como vivir colmado de placeres, mientras el supremo mal será considerado como vivir miserablemente en el dolor. 

Componentes del epicureismo

Sabiduría

Muchos dicen que la sabiduría no está en el placer, pero Epicuro no lo sostiene así. De hecho, el epicureísmo sostiene que la sabiduría nunca será deseable si finalmente no da placer. En efecto, queremos la medicina porque nos da salud (lo que sería un placer); medicina (sabiduría), salud (placer).

Pasión

Este concepto tiene una característica negativa en la filosofía epicúrea, pues la pasión es la que genera odio y destruye desde las familias hasta los estados. 

Deseos

Epicuro distingue por lo menos tres clases de deseos:

Deseos necesarios (o naturales)
Deseos naturales pero no necesarios
Deseos innecesarios

Estos deseos siempre serán dirigidos al placer que se consiga ya sea a través de la sabiduría o de la simple conveniencia. Si llegara a pasar que no se disfruten los placeres a conseguir, pero tampoco sufra al evitarlos,  entonces dicha persona alcanzará el placer supremo. 

Fortaleza

Se mantiene la misma idea, pues nadie quiere del trabajo duro lo duro en sí, sino que esperan el fruto de un trabajo duro que en definitiva es la que dará placer. La fortaleza, entonces, está fuertemente ligada al placer, ésta se preferirá siempre y cuando tenga como recompensa algún placer. 

Epicuro sostenía además que si un hombre no soportaba la vida que tenía, sería mejor que se suicidase; es decir, cuando no tenga la fuerza suficiente para soportarla. 

Justicia

Si la fortaleza y la sabiduría están ligadas con el placer, la justicia no se quedará al margen del placer. Todos aspiramos a la justicia, pues causa más placer tener buenas acciones por delante que tener las malas. Por lo tanto, la justicia tiene la misma fórmula que la fortaleza y la sabiduría, ésta no se hace si no se consigue finalmente el placer. 

Amistad

No hay ningún modo más agradable para alcanzar la felicidad que l mismísima amistad(4). Según la escuela epicúrea existen tres reglas de encontrar la amistad. 


  1. No buscar los placeres de los amigos con la misma intensidad que buscamos los nuestros.
  2. No debe la amistad separarse del concepto del placer.
  3. La amistad debe ser un pacto tácito.

Considerando estos tres modos, debemos decir que la amistad necesita del interés de las dos partes. Si no hay interés que genere placer, entonces es probable que no exista la amistad. 


Origen del placer y el dolor

En la filosofía epicúrea, los placeres y dolores del alma tienen su origen en los placeres y dolores del cuerpo. Por supuesto, los dolores del alma son mucho más importantes que los del cuerpo; por ejemplo, el dolor del alma sería recordar los males y los placeres sería recordar las alegrías. Por lo tanto, para evitar los dolores sería necesario recordar cosas buenas que se hicieron.

Todo esto estaría en contra de la filosofía estoica que considera la moralidad junto con la virtud, los pilares fundamentales para tener un buen vivir. Para los estoicos, estos dos conceptos ''no echan de menos el placer''.


Modelo de hombre epicúreo

Teniendo en cuenta todos estos componentes y defensas, Torcuato nos presenta las cualidades del hombre epicúreo. 

  1. Moderado en sus deseos
  2. Desprecia la muerte
  3. Puede abandonar la vida cuando lo siente necesario
  4. Recuerda el pasado con alegría
  5. Vive siempre el presente
  6. No se preocupa del futuro
  7. Buscar siempre la utilidad
  8. No desconoce a los dioses inmortales

Otra recomendación sería abandonar la dialéctica, pues esta no sirve para alcanzar la felicidad (según Epicuro). En ese caso, es más preferible la física (en términos de vida, sensación, etc.) que la dialéctica. 

Para terminar tenemos un mapà conceptual de la filosofía epicúrea vista hasta éste capítulo (ojo, no representa toda la filosofía epicúrea).



Conclusión

Este ha sido todo el parecer y la defensa de Torcuato para con su maestro Epicuro. En efecto, la filosofía epicúrea no parece una cosmovisión tan inmoral o irónica, pues todo lo dicho aquí ni siquiera contradice el sentido común. Considerar la naturaleza humana en un modo de vida es lo más sensato para vivir de una manera más cómoda. En todo caso, la lectura de la filosofía epicúrea no es compleja ni mucho menos complicada de leer. Es por eso que fue tan elegida por muchas personas en la antigüedad, aunque hoy en día podemos ver muchas personas epicúreas. 

domingo, 17 de julio de 2016

Marco Tulio Cicerón - Paradoxa Stoicorum (La paradoja de los estoicos) (46 a.C.).

Las paradojas son ideas extrañas e irracionales que se oponen al sentido común. En la antigua Grecia, los sofistas se dedicaban a convencer a su audiencia por medio de paradojas. Hoy veremos a Marco Tulio Cicerón opinar sobre las paradojas que los mismos estoicos hacían en esos tiempos. La verdad es un libro bastante corto y dedicado a nuevamente a su amigo Marco Bruto, podríamos decir que este libro trata más de filosofía que de oratoria, pues el mismo Aristóteles trataba las paradojas en su retórica. Veamos las famosas paradojas que dejó esta antigua escuela, aunque Cicerón nunca se las tomó muy en serio... 

Referencias:

(1) Esta es una de las ideas fundamentales del estoicismo, no flaquear ante los problemas y resistirlos. 
Paradoxa Stoicorum



Catón el viejo fue un estoico que convencía a su audiencia no por argumentos forenses o demostrativos, sino que lo hacía por medio de paradojas. Si bien no constituían un argumento fuerte, estas alcanzaban a convencer a su audiencia, pues son probables, es decir, caen en la ley de la probabilidad. Cicerón gustaba de estas paradojas encontrando mucha razón y verosimilitud. Veamos de qué se tratan. 

Paradoja I: Es bueno solo lo que es honesto

Muchos de los antiguos preferían los bienes materiales más que los inteligibles como la honestidad.  La idea de vivir una buena vida, no consiste en vivir colmado de bienes materiales, sino más bien vivir rectamente y honestamente

Paradoja II: Al hombre virtuoso nada le falta para vivir feliz

Esto parece muy de sentido común pues todo hombre aspira a la virtud para encontrar el bien. 

Cicerón recuerda al Cónsul M. Atilio Regio quien tomado y además muerto por los cartagineses, jamás se mostró apenado o atormentado por todo eso. La grandeza de Regio jamás se vio socavado por las insistencias del pueblo de Cartago(1). Estos son lso beneficios que da la virtud, pues un hombre sin virtud, al pasar por la experiencia de Regio se vería miserable y condenado. 

Paradoja III: Los vicios y las virtudes son iguales

¿En qué sentido son iguales las virtudes y los vicios?No hay un grado de vicio ni tampoco un grado de virtud. Estos dos conceptos se toman por igual en su totalidad; es decir, no hay cosas más o menos malas ni más o menos buenas; las cosas son malas o son buenas. 

¿Qué diferencian los vicios de las virtudes? las causas. Dichas causas serán las que marquen la totalidad del hecho, en otras palabras, dirá si es vicio o virtud. 

Paradoja IV: Todos los necios son locos

Una ciudad que no tiene razón es una ciudad que vive en el caos y la desesperación. En realidad, esta no es una paradoja. Es más bien una acusación a Publio Clodio, quien fue su enemigo innumerables veces en textos como In Toga Candida y De Lege Agraria

Paradoja V: Solo los sabios son libres y solo los necios son esclavos

Vivir en libertad significa que el hombre pueda hacer lo que él quiera sin restricciones. La independencia significa libertad y esta corresponde nada más que al sabio. El ignorante siempre será esclavo y por eso son lo que son. 


Paradoja VI: Sólo los sabios son ricos

Esta paradoja no quiere decir que quienes tengan más dinero o propiedades sean los sabios, sino más bien quien busca la moderación en las cosas que quiere. Por ejemplo, quienes desean la virtud serán más ricos que aquellos que quieren bienes materiales, pues siempre les van a sobrar. 

Conclusión

Otro de los textos cortos de Cicerón donde se plasma su filosofía y su moral. En realidad, todas estas paradojas son acusaciones a sus contrincantes políticos, sobre todo a Marco Antonio quien más tarde sería su verdugo. También podemos ver la suma admiración de Cicerón por la filosofía estoica que será la elegida por él para llevar a cabo sus trabajos. Finalmente, con este libro empezamos los libros filosóficos de Marco Tulio Cicerón

Marco Tulio Cicerón - De Legibus (Sobre las leyes) (??)

Este es un libro que por desgracia nos llega incompleto. En todo caso, todo esto es comprensible pues estos textos que fueron escritos antes de Cristo tienen que sobrevivir las guerras, la envidia, los cambios, etc. etc y por supuesto, no deja de ser lamentable.No obstante, lo que nos llega de este libro es suficiente como para hacernos una idea de lo que Marco Tulio Cicerón consideraba como leyes o constitución. De hecho en el libro tres de este tratado veremos una propuesta de constitución hecha por él. Veamos que nos tiene preparado el orador. 

Referencias:

(1) En la antigua Grecia la ley se decía ''nomos'', pero nomos a su vez significa costumbre. En latín se dice ''lex'' que proviene de la palabra ''leer''. Otra diferencia entre ''nomos'' y ''lex'' es que la primera reconoce algo de la naturaleza, mientras que lo otro es creado por el ser humano. 
(2) Idea muy platónica donde la opinión es algo inferior a la virtud. 
(3) Una propuesta no muy diferente de la que ya tiene la república. 

De Legibus


LIBRO I: PRINCIPIOS DEL DERECHO

El libro I comienza con un diálogo entre Atico, Marco y Quinto hablando sobre poesía e historia. Luego de conversar suficiente y gracias a la insistencia de Ático y Quinto para que Marco hable, los tres comienzan a hablar sobre el derecho civil.

Derecho civil

Al más puro estilo platónico, los tres dialogantes se ponen a conversar sobre este aspecto del derecho que protege a los ciudadanos. Antes de comenzar a analizar las leyes, lo primero a que se debe proceder es a la naturaleza

Principios del derecho

La ley siempre viene después de que el hombre ha razonado y analizado un evento natural o artificial. Luego de sacar las cosas provechosas y perjudiciales de aquel evento, el hombre comienza a crear leyes. De ahí viene la etimología latina de ley: ''leer''(1). 

Si la naturaleza es primera que las leyes, lo que va primero que la naturaleza son los dioses inmortales. Esto quiere decir que los hombres también son creados por los dioses, y que la razón es lo más divino que pueden tener. Además el hombre es semejante a Dios pues los dos son capaces de lograr la virtud: Dios siempre y el hombre en parte, pero lo hace. Por otro lado, entre los hombres también hay una semejanza ya sea en virtud  o en vicio. 

A todos los hombres ha sido dado el razonamiento y por lo tanto el derecho, pues de aquí provienen las leyes. Si esto es verdad, luego cuando el niño se convierta en hombre perseguirá hacer el bien más que el mal. Sin embargo, aquí ocurre una cuestión ya que dicho hombre podrá hacer el bien sólo por conveniencia y no por virtud

El hombre, Dios y el derecho

Las leyes no se pueden dejar al arbitrio de los seres humanos, pues si es así, entonces se crearían todo tipo de leyes que solamente benefician a quienes las crean. De acuerdo con Marco, sólo el derecho natural nos puede decir qué está mal y qué está bien, porque la naturaleza fue hecha por Dios. 

Todos aspiran a la justicia y ¿quién no querría? Cuando el alma es virtuosa está perfecta para hacer cumplir las leyes. Sin embargo, cuando está encadenada por las vicisitudes del cuerpo, el alma se corrompe y entra en la opinión(2). 

En fin, la ley es todo lo que permite lo bueno y prohíbe lo malo. 



LIBRO II: EL DERECHO NATURAL

Continuamos hablando sobre la naturaleza. Esta vez se distinguen dos tipos referente a un lugar, pues tenemos dos tipos de patrias: la natural y la ciudadanía. Esto ocurría mucho en Roma porque al conquistar muchas ciudades, los ciudadanos de áfrica (por ejemplo) tenían como patria natural África, pero viven en Roma necesitaban ciudadanía romana. 

Toda ley hecha estará hecha con razón si se basa en la naturaleza porque la naturaleza a la vez es Dios. De esto se saca que Dios debe estar hecho de razón, de otra forma, el hombre no podría haber sido hecho. Por otro lado, las leyes consisten en distinguir bien las cosas justas de las injustas. Mientras las leyes estén inspiradas en la naturaleza, nunca podrán errar en ninguna legislación. 

Marcos insiste en el precepto religioso y por un momento mantiene las leyes religiosas del segundo rey de Roma Numa Pompilio. Que en todos lados se adoren a los dioses. Si una ciudad está entregada a los dioses, estará entregada al bien. 

Quien hace el mal tendrá el castigo de Dios, pues él será el vengador y juez de los hombres. En base a esto se formaría la religión porque éste sería el miedo a una pena eficaz. Los cultos se deben realizar para aplacar la ira de los dioses y estar en armonía con ellos. 

Las adivinaciones

Ático pregunta a Marco si existe en realidad la adivinación, a lo que Marco responde que sí, ya que los mismo dioses son los que hacen las predicción. Por lo demás, quienes ejerzan una labor religiosa, ya sea como arúspice, adivinador o sacerdote, debe tener conocimiento del derecho civil. 

Los pontífices 

Estos serán los encargados de ver los sacrificios de las bestias y las ceremonias. Serán encargados por lo demás dever que los sacrificios no se hagan en lugares públicos, sino más bien en los lugares correspondientes para hacerlos. 


LIBRO III: POSIBLE CONSTITUCIÓN

Magistrados

En primer lugar tenemos al magistrado que es la ley que habla y luego la ley que sería el magistrado mudo. Este debe velar porque la constitución esté siguiendo las directrices de la naturaleza, pues ahí están los dioses. 

Debe reprimir al ciudadano no obediente con una multa de cadenas y azotes, aunque siempre con la aprobación del pueblo.  

Magistrados menores

Son estos los que deben cuidar el caudal político, observar las cadenas de los culpados, castigar los crímenes y obedecer por sobre todas las cosas al senado. 

Censores

Deben vigilar todos los recursos de la ciudad incluyendo el erario público y los templos. Deben dirigir las costumbres del pueblo y a la armada de la ciudad. 

Pretor

Sean estos los árbitros del derecho, es decir, deben administrar la justicia(3). También estará a cargo de las cosas privadas siempre que el senado lo ordene.

Jueces

Para llegar a ser juez se deben tener por lo menos 10 años de ejercicio como abogado. Serán además los que elijan a un dictador en caso de emergencia (guerra) en la ciudad.

Senadores

Son finalmente los senadores quienes pueden crear todas las otras magistraturas. Por lo demás, también serán los que aprobarán las leyes, los mandatos y los juicios. 

Conclusión

Aquí vemos la creencia en que el derecho natural es el único que pueden basarse las leyes. Numerosas críticas han nacido a este tipo de derecho, pues en cierto modo el hombre no puede conocer las leyes de la naturaleza, el contrario, él se las impone. Pero finalmente ¿Cuáles son las leyes de la naturaleza? No lo sabemos. Está claro que todo lo dicho aquí es la inspiración más clara a los libros de Platón porque si la ley se inspira en lo más divino, será más perfecta que una ley basada en la opinión que es algo humano.